Para la sociedad mexicana, el costo de las drogas ilegales es enorme: capital perdido
(si consideramos los cuidadanos mexicanos como el “capital” de nuestro país, como su “inversión”), familias destrozadas, daño material, servicios médicos y otros recursos sociales. Era antes la adicción la causa principal de una multitud y variedad de víctimas, ahora es el narcotráfico que en su brutalidad está destruyendo la mera textura de
nuestra sociedad.

El 12 de enero pasado el gobierno mexicano hizo pública, en forma de una hoja de cálculo, su “base de datos de homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada“. En los últimos 4 años, se hallaron los restos mortales de 34,550 personas que -según los criterios estrictos del gobierno- han sido víctimas del narcotráfico. En realidad, el número de víctimas será más alto.

Este sitio de web quiere, sin pretensiones científicas, presentar esos datos en una forma visual y muy accesible. Aunque los datos indican que 70 % de todos los homicidios se concentra en 85 municipios, es obvio que geográficamente el narcotráfico ya está afectando a toda la República y de hecho a paises vecinos.
Los siguientes páginas contienen muchas cifras, eso no se puede evitar. Sin embargo, falta un número que será el múltiple de los 34,550 muertos. Faltan las cifras de las víctimas invisibles: los papas, los hermanos, esposos, los hijos, familiares, amigos quienes viven la tragedia de estos homocidios cada día, para lo demás de sus vidas.
Ya ¡basta de matar!